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Porque en el futuro, los Pirineos serán un espacio
en torno al que girará una amplia zona de intercambios económicos. Por
ello, este proyecto debe contemplarse como una contribución a la
creación de ese espacio pirenaico.
Porque en la Europa sin fronteras en la que vivimos
es necesario facilitar el acceso de todos, ciudadanos y empresas, a la
red de transporte, suprimiendo los obstáculos a las comunicaciones
transfronterizas y equilibrando los flujos entre los modos y los ejes de
comunicación.
Porque en diez años se habrá duplicado el tráfico a
través de los Pirineos. En 1995 atravesaron la frontera pirenaica por
carretera 50 millones de toneladas de mercancía, esto es, unos 11.000
camiones pesados al día, lo que se traduce en 8 vehículos de gran
tonelaje cada minuto, o 480 cada hora.
Porque si el crecimiento de los intercambios a
través de los Pirineos se mantiene al mismo ritmo, se prevé una
saturación de las rutas costeras para el año 2010. La Travesía
Ferroviaria por el Pirineo Central permitirá optimizar este eje, y
construir un verdadero corredor de transporte europeo de mercancías que
permita un reparto intermodal significativo, e invertir la tendencia de
España, donde solamente el 5 por ciento del trasiego de mercancías se
realiza por ferrocarril, mientras en Europa asciende hasta el 25 por
ciento. |